La fotografía tradicional, está siendo relegada a un segundo plano por un nuevo modo electrónico de captación la realidad. Este nuevo sistema que en un breve periodo de tiempo ha revolucionado el mundo de la fotografía y de la imagen en general, hace uso de las nuevas tecnologías informáticas para lograr de modo instantáneo una imagen que por su constitución de dígitos binarios ha sido llamada “digital”.
Su comodidad, versatilidad y economía frente a la imagen analógica, unido al desarrollo acelerado de las tecnologías electrónicas e infográficas ha hecho que esta “nueva fotografía” se imponga a todos los niveles tanto culturales como científicos, industriales y laborales, artísticos o creativos.
El procedimiento analógico, se ha vuelto viejo en su corta historia, y pronto quedará como un proceso alternativo más, casi romántico, para aquellos que deseen disfrutar del cuarto oscuro y de la química fotográfica.
En la FOTOGRAFÍA DIGITAL, o procedimiento de captación y almacenamiento digital de las imágenes producidas en el interior de una cámara, la película no existe. Esta ha sido sustituida por un chip de silicio, un sensor fotoeléctrico de alta precisión que captura de la imagen. La cámara y su conversor de señales fotoeléctricas, traducen la realidad capturada por la lente a millones de “píxeles” o cuadraditos (semejantes a las teselas de un mosaico perfectamente cuadriculado) cada uno de los cuales está definidos por una cadena de dígitos binarios. Esta imagen es almacenada en forma de archivo digital en la memoria de la cámara, una pequeña pastilla de capacidad variable, que una vez “volcada” al ordenador, es nuevamente utilizada.
Se ha de decir también que la imagen digital ha de contar con un componente fundamental para llegar a "hacerse visible", el ordenador personal o PC. De nada nos serviría hacer miles de fotos para almacenarlas en tarjetas de memoria, o no poder verlas más que el la pequeña pantalla de la cámara. La imagen digital se "realiza" como tal, mediante la impresión del archivo que la contiene, o simplemente con su observación en una pantalla, y para ello siempre será necesaria la intervención de una computadora.
El aspecto de la cámara digital y sus mecanismos son idénticos a los que poseen los distintos tipos de cámaras tradicionales, compactas, réflex, de medio o gran formato. Será la calidad del sensor y conversor de la cámara la que junto a la de su óptica, determine en función del número total de píxeles que pueda capturar, la calidad y “resolución” de la imagen final “digitalizada”.
En la fotografía analógica la impresión del fragmento captado por el objetivo, se realizaba mediante un proceso más "natural”, óptico-químico, por el que la luz incidente del objetivo sensibilizaba la emulsión de un fotograma de la película creando una imagen latente que había que revelar para hacerla visible en forma de negativo; una imagen que había que volver a procesar en el laboratorio para finalmente obtener su positivo ampliado en una hoja de papel.
Ciertamente, sin descartar todas sus posibilidades creativas, este tradicional y verdadero proceso fotográfico, tenía una gran parte de técnica rutinaria que una vez aprendida proporcionaba imágenes de alta calidad. Aunque hay que decir también, que los resultados no siempre eran ni buenos ni aceptables, y los fallos podían producirse bien durante la toma de la imagen, en el revelado de la película, o finalmente durante el positivado, en la obtención de la copia. Con lo que no hace falta decir que había que volver a empezar de nuevo.
A la gran cantidad de tiempo que este sistema requería, han de sumarse como inconvenientes los gastos de los materiales necesarios: película, papel y líquidos de procesamiento, a los que había que añadir la necesaria disponibilidad de un laboratorio preparado con los medios imprescindibles, especialmente ampliadora.
En esta serie de adversidades, es donde el nuevo sistema ha encontrado su máximo sustento. La inmediatez, comodidad, facilidad, economía, versatilidad y polivalencia del nuevo medio digital, ha hecho que el tradicional quede postergado a un segundo plano y limitado aun círculo cada día más reducido de usuarios profesionales.
Se puede decir que la Fotografía Digital es como una maravillosa alternativa al histórico y verdadero procedimiento fotográfico. Un nuevo sistema que se desarrolla a una velocidad vertiginosa multiplicándose cada día y que ha llegado a ocupar un lugar preponderante y sin exclusiones en todos los ámbitos nuestra cotidianeidad.
A pesar de este avance tecnológico y al descenso de los precios que ha hecho más asequible todo lo relacionado con la imagen digital, el nuevo procedimiento aún tiene ciertas limitaciones en ambos sentidos que han de tenerse presentes como "actuales inconvenientes".
Las cámaras digitales de mayores prestaciones son las "réflex" de óptica intercambiable. Estas todavía hoy compiten en precio y calidad con sus equivalentes analógicas “de carrete”.
Las cámaras digitales más asequibles, "no réflex" o compactas, están supeditadas a una óptica fija de mayor o menor calidad.
La más importante desventaja técnica actual está relacionada con la "nitidez" de la imagen, "resolución" en la digital.
La calidad en cuanto a definición del detalle que ofrece el negativo de una cámara analógica, es aún muy superior a la que se obtiene hoy en día con una digital. Ello es apreciable en los grandes tamaños de reproducción. A igual tamaño de gran ampliación, por ahora, siempre será más perfecta la imagen analógica.
Sólo alguno equipos digitales "profesionales" de alto coste y grandes posibilidades de captura (en megapíxeles de resolución, 15 o más), pueden equiparar sus resultados a los de la fotografía tradicional.
Por otra parte, ya hemos dicho que hará falta el complemento indispensable de un computador personal.
Se ha de decir también que la imagen digital ha de contar con un componente fundamental para llegar a "hacerse visible", el ordenador personal o PC. De nada nos serviría hacer miles de fotos para almacenarlas en tarjetas de memoria, o no poder verlas más que el la pequeña pantalla de la cámara. La imagen digital se "realiza" como tal, mediante la impresión del archivo que la contiene, o simplemente con su observación en una pantalla, y para ello siempre será necesaria la intervención de una computadora.
El aspecto de la cámara digital y sus mecanismos son idénticos a los que poseen los distintos tipos de cámaras tradicionales, compactas, réflex, de medio o gran formato. Será la calidad del sensor y conversor de la cámara la que junto a la de su óptica, determine en función del número total de píxeles que pueda capturar, la calidad y “resolución” de la imagen final “digitalizada”.
En la fotografía analógica la impresión del fragmento captado por el objetivo, se realizaba mediante un proceso más "natural”, óptico-químico, por el que la luz incidente del objetivo sensibilizaba la emulsión de un fotograma de la película creando una imagen latente que había que revelar para hacerla visible en forma de negativo; una imagen que había que volver a procesar en el laboratorio para finalmente obtener su positivo ampliado en una hoja de papel.
Ciertamente, sin descartar todas sus posibilidades creativas, este tradicional y verdadero proceso fotográfico, tenía una gran parte de técnica rutinaria que una vez aprendida proporcionaba imágenes de alta calidad. Aunque hay que decir también, que los resultados no siempre eran ni buenos ni aceptables, y los fallos podían producirse bien durante la toma de la imagen, en el revelado de la película, o finalmente durante el positivado, en la obtención de la copia. Con lo que no hace falta decir que había que volver a empezar de nuevo.
A la gran cantidad de tiempo que este sistema requería, han de sumarse como inconvenientes los gastos de los materiales necesarios: película, papel y líquidos de procesamiento, a los que había que añadir la necesaria disponibilidad de un laboratorio preparado con los medios imprescindibles, especialmente ampliadora.
En esta serie de adversidades, es donde el nuevo sistema ha encontrado su máximo sustento. La inmediatez, comodidad, facilidad, economía, versatilidad y polivalencia del nuevo medio digital, ha hecho que el tradicional quede postergado a un segundo plano y limitado aun círculo cada día más reducido de usuarios profesionales.
Ventajas de la fotografía digital
Visualización inmediata
La fotografía digital permite ver el resultado en la pantalla LCD de la cámara, inmediatamente después de haber sido hecha la instantánea. Si es correcta se deja para ser archivada en la tarjeta de memoria, en caso contrario puede borrarse para ahorrar espacio en la misma.
No hay revelado
En la fotografía digital no existe el cuarto oscuro para el revelado y la ampliación de la imagen, el laboratorio para la imagen digital se encuentran ahora en nuestro PC. Con ello, los costes de la fotografía se han reducido notablemente. Los laboratorios comerciales de impresión digital, proporcionan copias en papel por sistemas foto-químicos, de excelente calidad y a un precio asequible.
Conocimiento fotográfico y técnicas de retoque digital
En la fotografía digital, tomar una foto de prueba no supone coste alguno, lo que invita a llevar la cámara siempre y experimentar de manera continua.
El hecho de poder juzgar el resultado nada más tomar la foto (sin esperar a su revelado), permite examinarla “en estado puro”, sin los ajustes automáticos del laboratorio. Lo que también significa aprender con rapidez de los errores y de los aciertos.
A veces, puede las fotos no queden bien, una vez pasadas al PC, y con ayuda de software de retoque fotográfico pueden mejorarse o realizar todo tipo de manipulaciones o montajes.
Clasificación y almacenamiento
Las imágenes digitalizadas se pueden almacenar en un CD/DVD o incluso en tu propio PC. Allí podrás además clasificarlas para una más rápida localización.
Conservación y duplicado
Una de las ventajas más importantes de las representaciones digitales es que sus datos pueden copiarse de manera exacta y sin pérdida de información.
Las imágenes digitales son en realidad datos numéricos. Así, una copia de un fichero gráfico (de una imagen digital) es exactamente igual al original. Si con el paso del tiempo, unas de estas copias se deteriora, podrás obtener otra, sin que pierda calidad alguna.
La fotografía digital permite ver el resultado en la pantalla LCD de la cámara, inmediatamente después de haber sido hecha la instantánea. Si es correcta se deja para ser archivada en la tarjeta de memoria, en caso contrario puede borrarse para ahorrar espacio en la misma.
No hay revelado
En la fotografía digital no existe el cuarto oscuro para el revelado y la ampliación de la imagen, el laboratorio para la imagen digital se encuentran ahora en nuestro PC. Con ello, los costes de la fotografía se han reducido notablemente. Los laboratorios comerciales de impresión digital, proporcionan copias en papel por sistemas foto-químicos, de excelente calidad y a un precio asequible.
Conocimiento fotográfico y técnicas de retoque digital
En la fotografía digital, tomar una foto de prueba no supone coste alguno, lo que invita a llevar la cámara siempre y experimentar de manera continua.
El hecho de poder juzgar el resultado nada más tomar la foto (sin esperar a su revelado), permite examinarla “en estado puro”, sin los ajustes automáticos del laboratorio. Lo que también significa aprender con rapidez de los errores y de los aciertos.
A veces, puede las fotos no queden bien, una vez pasadas al PC, y con ayuda de software de retoque fotográfico pueden mejorarse o realizar todo tipo de manipulaciones o montajes.
Clasificación y almacenamiento
Las imágenes digitalizadas se pueden almacenar en un CD/DVD o incluso en tu propio PC. Allí podrás además clasificarlas para una más rápida localización.
Conservación y duplicado
Una de las ventajas más importantes de las representaciones digitales es que sus datos pueden copiarse de manera exacta y sin pérdida de información.
Las imágenes digitales son en realidad datos numéricos. Así, una copia de un fichero gráfico (de una imagen digital) es exactamente igual al original. Si con el paso del tiempo, unas de estas copias se deteriora, podrás obtener otra, sin que pierda calidad alguna.
Desventajas
Se puede decir que la Fotografía Digital es como una maravillosa alternativa al histórico y verdadero procedimiento fotográfico. Un nuevo sistema que se desarrolla a una velocidad vertiginosa multiplicándose cada día y que ha llegado a ocupar un lugar preponderante y sin exclusiones en todos los ámbitos nuestra cotidianeidad.
A pesar de este avance tecnológico y al descenso de los precios que ha hecho más asequible todo lo relacionado con la imagen digital, el nuevo procedimiento aún tiene ciertas limitaciones en ambos sentidos que han de tenerse presentes como "actuales inconvenientes".
Las cámaras digitales de mayores prestaciones son las "réflex" de óptica intercambiable. Estas todavía hoy compiten en precio y calidad con sus equivalentes analógicas “de carrete”.
Las cámaras digitales más asequibles, "no réflex" o compactas, están supeditadas a una óptica fija de mayor o menor calidad.
La más importante desventaja técnica actual está relacionada con la "nitidez" de la imagen, "resolución" en la digital.
La calidad en cuanto a definición del detalle que ofrece el negativo de una cámara analógica, es aún muy superior a la que se obtiene hoy en día con una digital. Ello es apreciable en los grandes tamaños de reproducción. A igual tamaño de gran ampliación, por ahora, siempre será más perfecta la imagen analógica.
Sólo alguno equipos digitales "profesionales" de alto coste y grandes posibilidades de captura (en megapíxeles de resolución, 15 o más), pueden equiparar sus resultados a los de la fotografía tradicional.
Por otra parte, ya hemos dicho que hará falta el complemento indispensable de un computador personal.
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